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actuar en espacio inestable |
el objetivo es plantear desde nuestra sala un tema-hilo conductor que
sirva de guía para
las representaciones y espectáculos
de espacio inestable para la temporada 2009-2010. la
propuesta está
dirigida a aquellos creadores que encuentren el tema lo suficientemente
atrayente como para lanzarse a la creación y la interpretación del hecho que proponemos como tema. de la misma manera, buscamos al espectador como co-creador que llegue a tener una idea variada y rica,
conforme a su propia experiencia e interpretación, al final de la temporada, una visión de conjunto del hombre del
siglo xxi.
la temática
que nos ocupa es la situación del
hombre en la nueva sociedad en la que estamos inmersos: sus temores y fobias. el desprendimiento de su cuerpo, la individualidad y la
ansiedad que provoca el vivir en una sociedad del aparentar y del no ser. un ser humano compuesto de órganos anexos a él, que se desligan de su
esencia, más
cercano a las posesiones y riquezas que a su propio yo. la
primera propuesta artística
que se acerca a este monotema es nuestra última creación: sobre héroes y antihéroes.
el hombre del siglo xxi: sus miedos, sus ascos,
sus necesidades, las trasformaciones que ha sufrido el concepto de ser humano a
lo largo de los últimos años conectadas a filosofías como las que
presentan nancy
y deleuze.
el hombre como dualidad entre héroe y antihéroe. ahondando
sobre su dimensión de héroe salvador que todo lo puede, donde impera la
necesidad de ser salvados. estamos rodeados de seres
humanos que creen salvarse a sí mismos a través de lo material, a través de sus posesiones
concebidas como hercúleas conquistas y aumento de poder, de seguridad y de
autoconfianza.
el cuerpo como una incertidumbre confundida, hecha astillas. el cuerpo como producto tardío del siglo xxi, como una decantación de occidente en la
que aparece lo desastroso como nuestra angustia puesta al desnudo. se trata del hecho de olvidar el cuerpo como algo perecedero
y precario que sólo aparece en momentos límite de dolor, placer, sexualidad, fatiga, heridas, como
las performances de beuys, etc.
con deleuze y rodin
empiezan a aparecer representaciones parciales, órganos separados
sobre todo sexuales. esto viaja entre las fronteras de
lo natural y lo artificial dando lugar a un cuerpo fragmentado, a un cuerpo
cuyos órganos se han emancipado.
por otro lado podemos presentar al ser humano del siglo xxi
desde el punto de vista de las trasformaciones que ha sufrido en lo que se
refiere a sus comportamientos y a su
manera de relacionarse con los demás, con la gente de su alrededor. hablaríamos
pues de un ser humano individual, antisocial y vacío por dentro, cuyas necesidades ya no se corresponden a las de antaño. el sistema en que vivimos ha creado unas necesidades
ilusorias y falsas para nosotros que la mayoría de gente ha
aceptado y asimilado como si de verdades absolutas se tratara; necesitamos un móvil, una secadora, un gps, tener dos coches,
llevar ropa de marca… en definitiva toda una serie de posesiones materiales que
solemos confundir con la felicidad pero que para nada cumplen dicho objetivo y
dan lugar al vacío a la soledad, a la ansiedad, a las depresiones, al
aislamiento…
con este nuevo siglo todas las palabras han cambiado su significado y los
pilares en los que se asienta la sociedad se tambalean. nada
es lo que parece. es la cultura del aparentar.